Babymetal con los miembros de Metallica

En la primavera de 2013, Suzuka Nakamoto se graduó de la escuela media y, por lo tanto, tuvo que abandonar la agrupación musical a la que pertenecía, Sakura Gakuin un grupo de J-pop formado por colegialas que cantan música «Idol». Sin embargo, para entonces ya había formado con otras dos integrantes de la banda, Yui Mizuno y Moa Kikuchi, una subunidad que fusiona la música pop japonesa con el rock pesado: Babymetal. Con la «graduación» de Suzuka, la productora decide que este trío seguirá de manera autónoma. El estilo de la banda se define como kawaii metal, y fusiona los elementos de la música «Idol» japonesa y el heavy metal: las melodías pegajosas y sonidos electrónicos del primero con las guitarras distorsionadas, los bajos y baterías pesados del segundo; la estética kawaii cookie del grupo colegial con la imagen oscura y subversiva de las bandas de rock; las voces agudas de sus jóvenes cantantes con gritos guturales que apoyan la melodía principal.

Voy a dar un momento para que digieran esta información.

La banda ha cultivado un éxito considerable, no solo en Japón, sino también en occidente, donde ha estado de gira los últimos meses. El 6 de abril de este año fue su debut en la televisión estadounidense, en The late show with Stephen Colbert. La experiencia resulta extraña, sobre todo cuando miramos un vídeo en youtube: lo más llamativo no es el sonido de la banda, las melodías pegajosas y las voces pop de las cantantes que «suavizan» la música pesada que las acompaña el sonido, en general, no resultará extraño a ningún fan del anime; lo más peculiar es mirar a tres chicas de entre quince y diecisiete años que, cabe acotar, nunca habían escuchado heavy metal antes de formar la banda cantando un género tan extremo.

Otro punto que no deja de llamar mi atención es la capacidad del mundo comercial japonés para obviar muchas de las posturas críticas, feministas y de otros tipos, que en occidente ya han empezado a afectar el mundo pop: obviemos el complejo punto referente a la cultura kawaii japonesa que en ocasiones viene altamente erotizada y agrega al fetiche de «la chica colegiala» un incómodo tono tabú que tampoco será extraño para quienes conozcan la sexualizada imagen femenina del manga. Pasemos esto por alto en una banda de quinceañeras, que nace de un grupo de chicas aún más jóvenes, y fijémonos en la capacidad de comercializar un género que en occidente parece tan asociado a la rebeldía y a un público relativamente selecto, el único capaz de aceptar una música tan extrema y poco amigable con el escucha (en el sentido pop). Al escuchar Babymetal tenemos que reconocer, no solo la capacidad de la industria musical japonesa de producir una banda completamente prefabricada, sino de hacerlo con un género que, para muchos de sus seguidores, es la negación absoluta de la música comercial. Desde una perspectiva occidental, Babymetal es música para freakies, es cierto, pero ya empieza a colarse en los medios mainstream, saltando distancias culturales tan grandes como las que pueden existir entre un venezolano residenciado en Madrid y el mundo musical japonés (confieso que disfruto escuchar los discos de la banda). El completo vaciamiento de los contenidos del género, heavy metal, parece abrirlo a un nuevo público y no podemos dejar de preguntarnos quién gana y quién pierde en este diálogo que se da al ritmo alegre de los agresivos riffs de guitarra de Babymetal.

Imagen: Babymetal con los miembros de Metallica. Fuente: www.metalinjection.com