La primera vez que vi el trabajo de Alberto Pérez recordé una cita de Stephen Shore que tengo en mente siempre que voy a hacer fotos:

y también puedo explorar lo que estás diciendo, que a veces el tema más mundano es el más revelador, ya que lo que hace que una foto tenga una carga emocional no son los significantes culturales del objeto retratado sino la medida en que estimula los sentidos y aguza tu percepción. Creo que es algo típico que salgas de casa y vayas cada día por un camino determinado sin prestar atención a lo que te rodea. Pero si te pones una cámara al hombro, entonces sí lo haces.

Yo añadiría que llega un momento en que lo haces también sin cargar la cámara. Entonces la cotidianidad de un lugar puede transformarse, como ocurre en las fotos de Alberto Pérez, en algo cargado de profundidad.

Alberto Pérez

Alberto Pérez

«Siempre me ha llamado la atención dibujar. Coger algo en blanco y pintar lo que se me pase por la cabeza. Así empecé en Bellas Artes y al poco tiempo descubrí que no era capaz ni de encajar una pieza en un lienzo. Aún pagando bocatas de tortilla a mis compañeros para que me ayudaran no fui capaz de pasar de primer curso. Así resurgió mi vocación, eso que siempre me ha gustado: hacer fotos. Desde los 18 años, cuando salté al ruedo, hasta ahora, han sido muchas las andanzas. La más interesante la vivo actualmente con mi compañera, amiga y mujer en Primero Izq».

Alberto Pérez

Alberto Pérez

«Por circunstancias profesionales llevo muchísimo tiempo fotografiando personas, de ahí creo que viene que todo mi trabajo personal se base en espacios vacíos, inertes y solitarios. A todo esto le sumo que cuando disparo para mí, me gusta hacerlo en film, que es como se llama ahora al carrete de toda la vida. Me gusta porque es el soporte con el que empecé y con el que estuve conviviendo muchos años. También porque es el más sincero: saca lo que hay, sin trampa ni cartón».

Alberto Pérez

Alberto Pérez

«Suelo usar cámaras que tengan alguna tara para que me sorprendan con sus aberraciones, veladuras y fallos, eso lo hace más divertido aún. Va a sonar anticuado, pero la tecnología se ha llevado por delante el soporte donde empezó todo esto y le ha quitado mucha magia, aunque también he de decir que nos ha hecho la vida más fácil a los profesionales».

Alberto Pérez

Alberto Pérez

«Cuando viajo es el momento donde más inspirado estoy. Puede ser porque no hay estrés, la mente está abierta y las sensaciones están a flor de piel. Realmente disfruto mucho con ese estado e intento llevarlo a la cámara».