I don’t know if it was a race thing or a lady thing, but I’m mad as hell.

Hace solo unas semanas dediqué un artículo al tráiler del reboot de Ghostbusters, en tanto que rompió record de dislikes en Youtube. La semana pasada se estrenó el segundo tráiler y, además, uno internacional. Ya que me he comprometido con el tema, no podía dejar pasar la oportunidad de volver sobre él.

La película, en general, ha levantado polémica por distintas razones. Para empezar, la idea de rehacer un clásico de la cultura pop resultó bastante antipática a los fanáticos de la versión original. A esto tenemos que agregar que el género de los protagonistas ha sido cambiado de masculino a femenino, lo que ha generado un importante rechazo por parte del público.

Para quienes no hayan leído el artículo anterior, y para evitar confusiones en quienes sí lo hayan leído, quisiera resumir los dos puntos centrales que planteé. Primero, un rechazo tan visceral llama la atención y, aunque  en parte se deba a los fanático que no quieren un remake, no podemos pasar por alto que buena parte de los comentarios negativos que recibió el vídeo se enfocaban en el nuevo género de las protagonistas, así como en una crítica al feminismo. Segundo, afirmé que un reboot de este estilo respondía, además de a un interés comercial, a una intención política clara: abrir un nuevo espacio para la mujer en el cine hollywoodense y cuestionar el carácter predominantemente masculino de las películas norteamericanas. Intención que, quiero insistir, respaldo.

Podemos agregar algo más: el rehacer una película que responde, en casi toda su estructura, a los estereotipos a los que Hollywood nos tiene acostumbrados, invirtiéndolos, es quizá una de las expresiones más claras de un distanciamiento crítico. La inversión es, no podemos olvidarlo, uno de los mecanismos claves de la parodia. La efectividad de este mecanismo solo podrá apreciarse después del estreno.

Ahora sí, pasemos al nuevo tráiler. Para empezar, busca corregir algunos de los defectos del anterior. Por un lado, eliminó la leyenda que introducía el primer corto promocional y que podía confundir al público, pues hacía pensar que esta nueva película era una secuela de las anteriores. Además, se centra más en la comedia, aumentando los chistes durante el tráiler, para dejar claro el tono del filme.

En este sentido, no puedo dejar de pensar que algunas partes del nuevo tráiler buscan responder a los comentarios negativos que recibió el anterior. Por ejemplo, el chiste que citamos al iniciar, o el fragmento en que escuchamos cómo un reportero cuestiona a estos «nuevos cazafantasmas». Así como la escena del tráiler internacional en la cual el personaje de Cecily Strong afirma que «estas son solo tristes mujeres». Si bien no puedo asegurar esto, no hay duda de que el contexto nos permite realizar esta interpretación. Más allá, este tipo de chistes acentúan la intención política, ponen la tilde sobre la percepción que se tiene en la sociedad de las mujeres. Resulta curioso, por lo tanto, ver que la película ironiza sobre el tipo de reacciones que, de hecho, ha recibido en Youtube. Era de esperarse: este tipo de reacciones misóginas y antifeministas no tienen nada de novedosas.

A pesar de los cambios, la recepción ha sido la que todos —probablemente hasta los productores y las actrices del filme— imaginamos. Para el día en que redacto este texto, el número de dislikes triplica el de likes y aunque la cantidad de comentarios misóginos y antifeministas ha disminuido, no están ausentes. Lo cierto es que esta reacción se debe al rechazo general que ya existe a la película. El nuevo tráiler es mejor que el anterior, muchos lo han dicho, pero la mayoría de los youtubers que han hecho conocer su opinión, han aclarado que solo entraron a ver el vídeo para dejar un dislike. Desde este punto de vista, hay que decirlo, el vídeo nunca tuvo oportunidad. Habrá que ver en los próximos días si la situación cambia y me equivoco. Mas lo veo difícil.

Sin embargo, esta situación ha sacado a relucir las contradicciones de nuestra avanzada y progresista sociedad. El rechazo a las protagonistas femeninas y al posicionamiento claramente feminista de la producción, que ha derivado en varias ocasiones hacia posturas misóginas, hace evidente que todavía queda un largo camino por recorrer en temas de igualdad de género o, para ser más exacto, en la manera en que la sociedad percibe a las mujeres que asumen roles tradicionalmente masculinos.

Tenemos que volver a decirlo: solo podremos saber qué tan buena es la película una vez la hayan estrenado. A juzgar por la recepción de los nuevos tráilers, el filme se enfrenta, no solo a las dificultades típicas de una producción de este nivel y a la complicada labor de ganarse a los fanáticos de las versiones originales, sino también a una postura previa bastante cerrada. Se enfrenta, en otras palabras, a un público bastante prejuiciado que irá a las salas de cine —si es que decide ir— solo para afirmar que la película es mala, de la misma manera que han entrado a Youtube solo para pinchar el botón de dislike.