Las ilustraciones de Olga Pogodina tienen piel. En un momento en el que una de las corrientes visuales más imperantes es la languidez (y a veces casi la deshumanización) no dejan de emocionarme los artistas que siguen utilizando la fuerza como impulso creativo.

Para esta entrada Olga y yo nos propusimos mutuamente que no escribiera sobre su proceso de trabajo, siendo yo la encargada de desarrollar el texto. Como no puedo hablar de la forma de trabajar de otra autora y soy fiel a la filosofía de Koudelka —«No sé hablar. No estoy interesado en hablar. Si tengo algo que decir, tal vez se pueda encontrar en mis fotografías»— he decido acompañar las imágenes con el poema Agua, vida y tierra, de Julia de Burgos. Espero que la asociación sea acertada.

OlgaPogodina

Olga Pogodina
«Yo fui estallido fuerte de la selva y el río,
y voz entre dos ecos, me levanté en las cuestas.
De un lado me estiraban las manos de las aguas,
y del otro, prendíanme sus raíces las sierras.
Cuando mi río subía su caricia silvestre
en aventuras locas con el rocío y la niebla,
con el mismo amor loco que impulsaba mi sueño,
lejos de sorprenderlo, me hospedaba en las sierras»

Olga Pogodina

Olga Pogodina

«Pero si alguna sombra le bajaba a los ojos,
me repetía en sus aguas hasta dar en la arena,
y era mi grito nuevo como un tajo en el monte
que anegaba las calles y golpeaba las puertas.

A veces la montaña se me vestía de flores
e iniciaba en mi talle curvas de primavera.

Quién sabe en qué mañana se apretaron mis años
sobre senos y muslos y caderas de piedra!

Se treparon mis ojos al rostro de los árboles
y fueron mariposas sus vivas compañeras:
así es como en los prados voy buscando las flores,
y alas pido en las almas que a mi vida se acercan»

Olga Pogodina

Olga Pogodina

«Mis dedos arañaron la fuerza de los riscos,
y juraron ser índices de mis futuras vueltas;

por eso entre los cuerpos doblados de los hombres,
como puntales puros de orientación se elevan.

Yo fui estallido fuerte de la sierra y el río,
y crecí amando el río e imitando la sierra…»

Olga Pogodina

«Una mañana el aire me sorprendió en el llano:
¡ya mi raíz salvaje se soltaba las riendas!
Pálidas ceremonias saludaron mi vida,
y una fila de voces reclamaron la prenda…
Mis labios continuaron el rumor de las fuentes
donde entrañé mis años y abastecí las venas.
De ahí mi voz de ahora, blanca sobre el lenguaje,
¡se tiende por el mundo como la dio la tierra!»

Olga Pogodina

Instagram de Olga Pogodina: https://www.instagram.com/ommp_art/