El personaje de Iris West, la pareja de Barry Allen, el segundo Flash, había sido siempre retratado de manera similar: como una chica pelirroja. En este sentido, el hecho de que todo parezca señalar que la actriz y cantante afroamericana Kiersey Clemons dará vida a este personaje en la película que se estrenará en el 2018, no deja de llamar la atención. Sin embargo, para quienes sigan la serie The Flash —que hace poco más de un mes culminó su segunda temporada— no habrá ninguna sorpresa pues, en esta, la pareja de Barry Allen está interpretada por otra actriz afroamericana, Candice Patton.

Esta decisión parece formar parte de una intención general que acompaña a las series televisivas de DC, todas partes de un proyecto general: Arrow, The Flash, DC Legends of tomorrow y Supergirl. En la mayoría de estas series tenemos protagonistas y personajes secundarios homosexuales, como White Canary, que comenzó como personaje de Arrow y ahora se ha convertido en uno de los pilares de DC Legends of tomorrow. Así mismo, el cambio en el personaje de Iris West en The Flash no es único. Jimmy Olsen, el joven pelirrojo y pecoso que fotografía a Superman para The Daily Planet, el periódico ficticio del universo de DC, es interpretado por Mehcad Brooks en Supergirl. La transformación del personaje es monumental, no solo por el hecho de que ahora sea afroamericano, sino porque ha sido transformado en un hombre maduro e independiente, consejero e interés romántico de la protagonista.

Pero si queremos hablar de estos cambios no tenemos por qué fijarnos solo en personajes individuales. Podemos centrar nuestra atención en la serie Supergirl, cuya intención feminista es evidente. No solo la protagonista es una mujer fuerte, también su hermana, que posee un papel protagónico indiscutible, y su jefa, cuyo personaje tiene tanta presencia como la misma Supergirl. Sin embargo, la serie no ha tenido el éxito esperado y, en un intento por rescatar los ratings, la segunda temporada ya no será transmitida por CBS, sino por The CW, encargada de las demás series de DC y que seguramente buscará la manera de enlazarla con estas.

Marvel tampoco se queda atrás en esta intención por renovar su universo ficcional para hacerlo más políticamente correcto —uso la expresión con cierta alergia. Sin embargo, es en los comics donde podemos apreciar esto de manera más evidente: no olvidemos que el nuevo Spiderman es un latino y que la próxima Iron man será una joven afroamericana, como se anunció recientemente. Frente a estos cambios, las películas y series, tanto de Marvel como de DC, se quedan cortas. Después de todo, hasta ahora, pocos se han atrevido a cambiar significativamente a sus protagonistas. En pocas palabras, si bien Iris West ahora es afroamericana, tanto en la serie como, probablemente, en la película, Barry Allen sigue siendo el hombre blanco que todos conocemos.

No solo es el hombre más rápido del mundo, basta con echar un ojo a The Avengers y a la Justice League que se proyecta para los próximos años para darnos cuenta de que los personajes principales siguen siendo, en su gran mayoría, igual que siempre, incluidos los que ya se han transformado en los comics. No solo esto, Marvel todavía no se ha atrevido a hacer una película dedicada a su protagonista femenina, Black Widow. Lo cual nos trae a la pregunta de siempre: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Hollywood para responder a las exigencias políticas de las minorías y, en general, de la sociedad? Como suele pasar, la respuesta que podemos dar en este momento resulta poco alentadora.