Lo sabemos: en la mayoría de los casos una fiesta nacional nos resulta solo relevante para organizar unas vacaciones, dedicarnos un día de descanso, o «hacer un puente» tomando varios días extra. Sin embargo, de vez en cuando, algunas personas saben lo que se celebra y, en algunos casos, hasta les importa.

El 12 de octubre de 1492 fue el desc… la conq… la llegad… en fin, que pasó algo que se nos hace complicado decir de forma políticamente correcta. Una persona, Cristobal Colón, junto con otros, llegó a una región que él creía, más o menos, India, Japón, o algún lugar por el estilo. Por lo tanto, había indios. Claro está. Indígenas, digamos ahora. Tanto en América Latina como en España ha sido un día de mucha relevancia que ha desatado una serie de cambios que nos han llevado al mundo como lo conocemos hoy. La efeméride ha ido cambiando su nombre a lo largo del tiempo para adaptarse a la corrección política más actual.

El «descubrimiento de América» tiene la trampa de que ya había personas allí, y solo fue un descubrimiento para estos pobres hombres que llegaron, bastante perdidos y desolados, después de un viaje ridículamente largo y sin muchas luces, en el que lo que más se esperaba era que cayeran todos de la Tierra al llegar a sus bordes.

Básicamente esto

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De cualquier forma, el tiempo continuó pasando, probamos llamarlo «día de la raza», pero eso tampoco suena muy bien ya. Otros se decantaron por solo mencionar a Colón, y algunos por ahorrarse problemas diciendo que, si lo celebran, es por la Virgen del Pilar. En países como Venezuela ha cobrado relevancia, por otro lado, pasar del descubrimiento a la reivindicación racial y a la resistencia indígena. Un día para recordar a los pueblos que fueron engañados, atacados y esclavizados por los conquistadores. Es una historia que, como diría Benjamin, todavía necesita ser peinada «a contrapelo».

Así, a lo largo de los años, el 12 de octubre parece haberse separado de un lado y de otro, visiones contrarias del mismo acontecimiento. Como Día de la Hispanidad, en España, celebran en gran medida su orgullo nacional, sus logros pasados, y sus fortuitos descubrimientos. Como día de la resistencia indígena, otros estados buscan reivindicar una cultura que existía antes de este día y de su consolidación como naciones; unos orígenes constantemente desplazados en el tiempo por política, cultura y mestizaje. El enfrentamiento está ahí, y es importante rememorar y traer a la luz todo lo que ha sucedido, incluyendo guerras y masacres, pero también alianzas y diálogos. Ahora, después de una centenaria historia juntos, habría que preguntarse, ¿qué se puede hacer, qué nuevas formas de fortalecer las relaciones, qué viejas lecciones podemos obtener? Nuestras similitudes, después de todo lo que ha pasado, son innegables.

Tenemos el día de fiesta, ya, que ha tenido diferentes connotaciones a lo largo de los años. Pensemos ahora, mientras descansamos, todo lo que implica esta historia compartida, estas tradiciones, este lenguaje que nos une, en similitudes y diferencias, en vaivenes transoceánicos. Y quizás así descubramos, más y mejor, nuestras similitudes y diferentes.