Siguiendo con la tendencia de transformar el mundo de los superhéroes en un espacio heterogéneo, se ha revelado que la Mujer Maravilla es queer. Así lo afirmaron los editores del comic, entre los que cabe destacar a Greg Rucka, quien especificó que no se quiere encasillar al personaje, sino abrirlo a distintos tipos de relaciones sentimentales y sexuales. El objetivo, afirmó, es abrir el universo de Diana –nombre real de la superheroína–, hacerlo diverso. Parece alinearse, en este sentido, dentro de una búsqueda general del medio por hacerse más «políticamente correcto».

La noticia parece sumarse, directa o indirectamente, a la campaña publicitaria que promociona la película —que se estrenará el año que viene y que distingue a DC de Marvel, al ser la primera de las dos compañías en darle a un personaje femenino su propia película. Sin embargo, el tráiler no nos muestra esta nueva característica de Diana. En cambio, sugiere que una de las líneas argumentales centrales del filme será la historia romántica de la princesa con el primer hombre que conoce en su vida (literalmente). Más allá, esto no pareciera disminuir el tono evidentemente feminista —aunque de un feminismo bastante matizado, probablemente— que los guionistas quisieron dar a la protagonista, lo que se hace evidente, sobre todo, en el chiste final del corto, en el que la Mujer Maravilla señala que el trabajo de una secretaria  de comienzos del siglo XX es, a fin de cuentas, el de una esclava.

Es irónico que la misma compañía que presentó una de las interpretaciones más cuestionables de uno sus personajes femeninos hace solo unos meses, también sea la primera en producir una película que busca ser una bandera feminista. Pero no resulta extraño cuando consideramos la historia de la protagonista, siempre asociada a polémicas en torno al feminismo y la imagen de la mujer en la sociedad.

A la Mujer Maravilla se la ha emparejado tanto con Batman como con Superman, sin mencionar a Steve Trevor, primer interés romántico del personaje. Sin embargo, dentro del universo de los superhéroes, es una de las mujeres que ha logrado hacerse un nombre por sí misma de manera más efectiva. La prueba de esto es que, con excepción de los fans de DC, es probable que nadie sepa que Diana ha tenido relaciones románticas con los otros dos líderes de la Liga de la Justicia. Mas todos saben quién es la Mujer Maravilla. Por esto mismo, no es de extrañar la producción de su película, así como el tono feminista que busca proyectar.